“La merienda de Bruno” Bruno era un osito muy simpático que siempre llevaba una mochila llena de galletas. Un día, en el bosque, se encontró con su amiga, la conejita Lila, que tenía mucha hambre pero no llevaba nada para comer. —¡Hola, Lila! —dijo Bruno—. ¿Quieres una galleta? —¡Oh, sí! ¡Gracias, Bruno! —dijo Lila, muy contenta. Cuando Bruno vio lo feliz que estaba su amiga, pensó: “¡Compartir hace que el corazón se sienta calentito!” Desde aquel día, cada tarde, Bruno y Lila llevaban cosas diferentes para compartir: zanahorias, miel, frutos del bosque... Y los dos aprendieron que cuando se comparte, hay más alegría para todos.